Cuando los ángeles se descuidan...

martes, noviembre 10, 2009

Esta mañana, en el cielo...

- Y entonces? -Bostezo- Cómo amanecimos hoy?
- Buenos días Dios... todo normal... sigo chequeando el asunto del clima en la tierra.
- Bien... ¿Has ido bajando la temperatura por el Mediterráneo como te pedí?
- Sí... y ya tenemos las primeras reacciones...
- No me digas. Qué pasó?
- Pero Señor, Usted lo sabe todo...
- No me jodas, estaba echando una siesta... perdón por la palabrota, es que juntarse con Satán trae estas cosas.
- Bueno, en Tarragona Otto se acordó de la madre que parió a algunos de nuestros santos, arcángeles y a la mía propia.
- Y ahora?
- Esta mañana (la suya, le recuerdo que pa nosotros no hay mañanas ni noches, jejeje) se levantó calentito, la naturaleza le llamó y se sentó en el inodoro y estaba algo frío para su gusto. Piel de gallina, pelos parados y rechinar de dientes! jajaja, estuvo muy bueno! Allí soltó todos esos improperios...
- Será llorón! pero si llevamos rato bajando las temperaturas, va a salir con esas ahora...
- Je, esteee... Señor... es que bueno, estaba un poco atareado y se me había pasado, así que ayer mismo tuve que bajarlas de un golpe...
- Serás cabrón! (ay Lucifer, qué mala junta eres!) ¿cómo se te ocurre bajar las temperaturas de un solo golpe?
- Lo siento Dios...
- Te tienes bien merecido el recadito de Otto. Recuérdame mandarle la lotería o algo así...

PD: Bueno, en un rato salgo a comprar el número de la lotería...

Gente rara

jueves, noviembre 05, 2009

Vengo llegando a casa. Cuando me acerco a la entrada de mi edificio, una señora que viene caminando delante de mí abre la puerta, pasa y se pone en mi camino, impidiéndome entrar.

- Disculpe, ¿y quién es usted? - Pregunta ella con un tono bastante agresivo.
- Yo vivo aquí señora - Calmado, siempre calmado.
- Eso no es verdad! yo nunca lo he visto por aquí!
- Pues yo tampoco la he visto nunca y no por eso asumo que usted no vive aquí! - le dije, abriendo la puerta de un golpe y pasándole por un lado.
- ¿Y cómo sé yo que usted vive aquí?
Tomé mi llave, abrí mi buzón de correos, saqué una revista a la que estoy suscrito, cerré el buzón y le mostré las llaves.
- Vivo en el octavo piso - le dije-. Supongo que tampoco lo ha visto, pero le aseguro que está allí, entre el séptimo y el noveno.

Desde donde estaba pude ver a la doña tiesa, con los brazos estirados, puños cerrados, cara con una mezcla de rabia y asco, y una vena en el cuello que vibraba como la cuerda de un contrabajo. Me dí la vuelta y ahí la dejé, con su indignación, su vena y sus dudas.

Abrí la puerta del ascensor y, aunque anticipaba la respuesta, dije en voz alta:
- ¿Le espero o subo?
- No, suba. Yo vivo en la otra escalera... (en Venezuela sería algo así como si viviéramos en el mismo conjunto residencial, pero en diferentes torres).

O sea, su razonamiento era: "nunca le he visto, ergo, no vive aquí... es un extraño, así que no puedo permitirle la entrada".

Será que es una vieja tannnn chismosa que no soporta saber que haya gente de la que ella no se ha enterado viviendo en el edificio?