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Atención al Cliente

miércoles, noviembre 25, 2009

Vuelvo con anécdotas de atención al cliente. Por lo visto hay cosas que no cambian por más que se cruce el charco! Empiezo, porque el post es largo.

Aquí en España, en términos generales, la atención al cliente es bastante mala pues se limitan a hacer lo que les toca y es casi una utopía pretender que te ofrezcan un plus o un valor agregado. La graaaan diferencia con Venezuela es que si aquí te quejas, te responden y la palabra del cliente tiene mucho peso. Allá te tratan mal y si te quejas, te tratan peor.

Un ejemplo. Rigo y yo íbamos a París y compramos pasajes por internet en una línea low-cost. El procedimiento habitual cuando uno hace esto es llegar al aeropuerto, hacer el check-in en el counter de la aerolínea o en una máquina si no tienes que facturar equipaje. Nosotros íbamos sólo con una maleta de mano, así que nos chequeamos, nos revisaron y esperamos a embarcar el vuelo. En la puerta de embarque nos dicen que nosotros no podíamos embarcar porque nosotros no éramos europeos y necesitábamos hacer un chequeo diferente, con un pago extra incluído. Salimos corriendo al counter de la aerolínea, le contamos a la mujer de allí y la conversación fue más o menos así.

Ella: No, no podemos hacer nada. El vuelo está cerrado.
Rigo: Pero el vuelo no se ha ido, el chico de la puerta nos dijo que viniéramos, hiciéramos el cambio y volviéramos corriendo.
Ella: No. El vuelo está cerrado. Vosotros debísteis haber venido antes de tratar de embarcar porque el billete de vosotros está sujeto a... (bla bla bla).
Rigo: Ya, pero no lo sabíamos que debíamos hacer eso.
Ella: Lo que pasa es que vosotros debísteis haber venido antes de tratar de embarcar porque el billete de vosotros está sujeto a... (bla bla bla).
Rigo: A ver, si hubiésemos estado al tanto de eso, lo hubiésemos hecho. El asunto es si lo podemos hacer ahora, que se nos va el vuelo.
Ella: No, el vuelo está cerrado. Vosotros debísteis haber venido antes de tratar de embarcar porque el billete de vosotros está sujeto a... (bla bla bla).

Yo no había intervenido en este peo porque la verdad tenía poco tiempo aquí y no sabía bien cómo iba el asunto de la compra de boletos por internet y como lo había hecho la Rigo, ella sabría responder mejor sobre lo que hizo con los boletos. Pero que la mujercita me repitiera por tercera vez la misma respuesta me tocó los cojones y no me aguanté. Le hablé en un tono bastante duro (Mariale estaría orgulloso de mí, jaja).

Otto: Mira mija! Menos explicación y más solución! ya nos dijiste lo que debíamos hacer, pero no lo hicimos. Yo lo que quiero saber es qué se puede hacer AHORA que perdimos el vuelo. ¿Puedes darme alguna solución?

La tipa se quedó en blanco, con los ojos pelaos. Estaba desarmada. Su compañera tuvo que intervenir y nos dio 3 opciones de lo que podíamos hacer, lo que tendríamos que pagar, horarios de vuelo y buses porque habría que salir de otro aeropuerto. La otra seguía en blanco.

Me pregunto yo... ¿su trabajo es darme problemas o darme soluciones? ¿por qué tuve que arrecharme para que me atendieran bien?

Peeero hay un borroso límite entre el trato de esta mujer (donde sentí que ella creía que éramos idiotas) y el de estos dos (donde estoy seguro que los idiotas son ellos):

Otto: Hola, buen día. Una pregunta. Si yo quisiera hacer un depósito en mi cuenta, pero el efectivo lo tengo en dólares, no en euros, cuál sería la tasa de cambio?
Ella: Vale. Mmmn... pero la cuenta está en dólares?
Otto: no, la cuenta está en euros. Pero tengo unos dólares y los quiero depositar. Pero me interesa saber cuántos euros me da el banco si les doy XXX dólares. (Pensando en compararlo con alguna casa de cambio).
Ella: no se puede. Si la cuenta está en dólares sí, pero si está en euros no.
Otto: a ver. Yo tenía entendido que sí se podía porque, de hecho, esta cuenta en euros la abrí depositando dólares en efectivo.
Ella mira a su compañero, chequea esa info y me dice: No señor, no se puede. ¿Dónde abrió la cuenta?
Otto: En la agencia de la universidad.
Ella vuelve a chequear con su compañero y me responde: Claro, como en la universidad hay muchos estudiantes extranjeros, es posible que esa agencia en particular tenga un producto diferente que permita hacer depósitos en moneda extranjera. Si usted cambiara ese efectivo y trajera euros, con gusto lo podríamos depositar en su cuenta.

Tenía sentido. De verdad. Estaba satisfecho con su respuesta. Pero tuve que preguntar...
Otto: Disculpa la pregunta, pero es que no conozco casas de cambio aquí en Tarragona. ¿Sabrás dónde puedo cambiar ese dinero?
Ella se voltea hacia su compañero y le pregunta algo que no logro escuchar y él responde afirmativamente. Luego me dice: Sí claro señor... SE LO PODEMOS CAMBIAR AQUI!!!! Pase con mi compañero, que él le atenderá.

Nuevamente me pregunto ¿Cuesta mucho ofrecer alguna solución alternativa a lo que te pide el cliente?

Cuando los ángeles se descuidan...

martes, noviembre 10, 2009

Esta mañana, en el cielo...

- Y entonces? -Bostezo- Cómo amanecimos hoy?
- Buenos días Dios... todo normal... sigo chequeando el asunto del clima en la tierra.
- Bien... ¿Has ido bajando la temperatura por el Mediterráneo como te pedí?
- Sí... y ya tenemos las primeras reacciones...
- No me digas. Qué pasó?
- Pero Señor, Usted lo sabe todo...
- No me jodas, estaba echando una siesta... perdón por la palabrota, es que juntarse con Satán trae estas cosas.
- Bueno, en Tarragona Otto se acordó de la madre que parió a algunos de nuestros santos, arcángeles y a la mía propia.
- Y ahora?
- Esta mañana (la suya, le recuerdo que pa nosotros no hay mañanas ni noches, jejeje) se levantó calentito, la naturaleza le llamó y se sentó en el inodoro y estaba algo frío para su gusto. Piel de gallina, pelos parados y rechinar de dientes! jajaja, estuvo muy bueno! Allí soltó todos esos improperios...
- Será llorón! pero si llevamos rato bajando las temperaturas, va a salir con esas ahora...
- Je, esteee... Señor... es que bueno, estaba un poco atareado y se me había pasado, así que ayer mismo tuve que bajarlas de un golpe...
- Serás cabrón! (ay Lucifer, qué mala junta eres!) ¿cómo se te ocurre bajar las temperaturas de un solo golpe?
- Lo siento Dios...
- Te tienes bien merecido el recadito de Otto. Recuérdame mandarle la lotería o algo así...

PD: Bueno, en un rato salgo a comprar el número de la lotería...

Ay, esos nombres...

miércoles, septiembre 23, 2009

A ver, a la hora de escoger el nombre para tu hijo/a, qué será peor? Seguir la tradición venezolana de mezclar los nombres de los padres, con el de los abuelos, más el nombre de la calle y algo más? O seguir la tradición que aún prospera en España de ponerle nombres de santos y/o vírgenes? Difícil decirlo.

Para ejemplificar lo terrible del primer caso, tengo un amigo cuyo segundo nombre es Framprusim. Ujum, sí, no es joda. Es por Francisco, Prudencio y Simón, su padre y sus dos abuelos, respectivamente. Ni hablar de todas las Josleysy, Anyimar o Eliangelbert que uno se cruza a diario en la calle. Um! y la mamá de un pana se llama Héctar. Supongo que esperaban un varón que se llamaría Héctor y les salió niña. Digo yo, si tuvieron que cambiarle el color azul del cuarto y de la ropita por rosado, qué les costaba cambiarle también el nombre?

Continúo... Valga una anécdota para ejemplificar el segundo caso (el español).

Me monto en un autobús y detrás de mí entra una mujer en sus treinta y tantos, con una bebé preciosa en brazos. Cachetona, de ojos gigantes y muy sonriente la cabezona. Una señora muy mayor la reconoce, la saluda y le pregunta que cómo se llama la niña. Como es costumbre en mí, mis pensamientos van a un lado en otro color.
- Ésta es la Teclita. (Joder, mi catalán me traiciona o acabo de oír bien?)
- La has llamado Tecla! como la Santa! (Joder sí! a la niña bonita le puso Tecla! como la Patrona de Tarragona! Por qué la gente hace eso? no ven que acaban de convertirla en un blanco facilito de bromas en el cole? Sólo falta que cuando tenga otro hijo y lo llame Magí, como el Santo Patrono de Tarragona).
- Sólo te falta que al próximo le pongas Magí! (Que buena vaina con la viejita, deja de darle ideas!).
- No, si Tecla es mi segunda hija! Ya yo tengo un varón, de 8 años... (No, no, no, no lo hagas...) Y se llama Magí! (El recontra-coñísimo-de-tu-madre. Yo me bajo aquí.)

Aunque ahora que recuerdo, mi hermano nació el día de N.S. de Guadalupe y alguna tía con mucha seriedad se le ocurrió que el segundo nombre de mi hermano podría ser Guadalupo. Sólo consiguió que mi padre la mirara con odio y la mandara al carajo. Viva la sensatez de mi padre.

PD: Uff y el mi día de nacimiento es el de Santa Teresa. Como el ron! pero de haber quedado en manos de mi tía me llamaría Tereso, Teresiano o algo así. Y no me dirían Otto sino Tero, supongo. Dios sabe lo que hace.

Cosas que de verdad no entiendo...

miércoles, octubre 31, 2007

... porque se me escapan de toda lógica. Por ejemplo: (como es usual, mis pensamientos en verde)

SITUACIÓN 1

Quería comprar un juego de muebles para la sala de mi apartamento. Odio salir de compras, pero bue, "para tener muebles hay que salir a caminar mucho y hacer una buena elección, no hay de otra" me digo a mí mismo. Me armé de paciencia y fui con mi hermano y mi madre que estaba de visita a recorrer tiendas en busca de los benditos muebles.

Llego a la primera tienda y veo que TODOS los sofás y muebles tienen pegado un cartelito que dice "prohibido sentarse".

O: Coño, pero qué absurdo es no poder sentarse en los muebles, jeje... esta gente está como loca. Bueno, igual todos son horribles, vamos pa la otra mueblería.

Llego a la segunda tienda, y el mismo fenómeno... cartelitos por todos lados, prohibiendo sentarse en los muebles.

O: Me deben estar jodiendo...

Y así pasaron mucha tiendas y en todas pasaba lo mismo! Ya en una, ví un sofá que me gustó, pero sentía que tenía que sentarme pa ver, coño! voy y hecho el loco me siento y una vendedora:
V: señor, no se puede sentar...
O: (bingo pues...) ajá, y si no me siento, cómo sé si el mueble es cómodo o no?
V: pero usted no ve que ahí dice que no se puede sentar?
O: (eso no responde mi pregunta) disculpa que insista, pero, si no me siento en el sofá, cómo sé si es cómodo o no? porque te imaginarás que no quiero comprar un sofá incómodo!
V: pero es que ahí dice que no se puede sentar...
O: (Dios, lo de siempre... ilumínala o elimínala por favor!) pero tú estás oyendo lo que te quiero decir? quiero comprar un sofá y me parece lógico querer probarlo antes...
V: bueno, pero lo puede probar con la mano, no?
O: (claro, porque yo me siento con la mano, no con el culo!)
V: Señor, no sea grosero!
O: Coño! ese pensamiento nunca tuvo que salir de mi boca! (o sea que no va en verde...)


SITUACIÓN 2

Puerto Ordaz. 9:00 pm. Llego al aeropuerto. Mi empresa me ha enviado a coordinar un proyecto importante con un cliente de allá. Llego al hotel donde me voy a hospedar los 2 días que estaré allá. Me registro y subo a mi habitación.

El hotel es pequeño, bien sencillo, pero limpio y con una buena atención (más que suficiente para mí). Me instalé en la habitación y me dispuse a echarme un baño. Y es aquí cuando la cosa se pone weird.

La ducha tiene 2 puertas corredizas. Abro la única que tiene brazo y qué me encuentro? UNA PARED! Sí, tal como lo leen, una pared, hermosamente decorada con cerámica típica de baños. Pero la sorpresa no termina ahí...

Cierro esa puerta y abro la otra. Ah, qué bien, no hay pared... ya es un alivio. Y hago el típico inventario de las cosas que veo:
- ducha
- una jabonera
- un jabón
- un enchufe
- un champ... ya va... qué coño acabo de ver?

UN ENCHUFE?????????

Pues sip, en la pared perpendicular a la ducha, es decir, que si giraba la cabeza de la ducha, podía perfectamente regar el enchufe pues...

Y empezó mi frugal imaginación a volar y buscar una explicación a este fenómeno:
- será que entre tantas vainas que hacen las mujeres y que desconozco, se encuentra la costumbre de lavarse y secarse el cabello al mismo tiempo?
- será que es un dispensador de champú, con forma de enchufe? o es un respiradero?
- será una visión arquitectónica algo novedosa o será que es propia de la zona?
- será parte de la decoración de Halloween?
- será que en este hotel, además de incluir el desayuno, también ofrecen el servicio de electrocutamiento, totalmente gratis?

Lamento no haber tomado una foto de la ducha, sé que les hubiese encantado...

Táisi...!

martes, octubre 09, 2007

Del montón de vainas que hago, mi trabajo de oficina (el más formal, el de lunes a viernes de 8:00 a 5:30, el que me dá más real y más dolores de cabeza) es de consultoría, por lo que es común que visite clientes en sus empresas.

Usualmente, el medio que más uso para moverme son los taxis. De hecho, creo que ya he contado algunas de las peripecias y aventuras taxísticas que he tenido (Mocho, eres inolvidable). De lo que no he hablado es de la cantidad de vainitas, guindalejos, calcomanías y demás miriñaques que puede tener un taxi... He aquí algunas de las que me acuerdo...

De las que se entregan:
- El periódico del día
- Revistas: de farándula, de negocios, de adultos (sí, una vez me dieron una Penthouse)
- Caramelos
- Tarjetas de presentación

De las que se pegan:
- Calcomanías de carros, de mujeres, logos de baterías, de talleres mecánicos, de RBD, McDonald's, partidos políticos, banderas, etc...
- Chicles (espero que haya sido un usuario inconsciente y no el conductor a modo de ornato)
- Un ganchito como pa guindar algo
- Fotos de algún familiar, usualmente los hijos, aunque el viernes me monté en uno que tenía pegado en el volante una tarjetita de esas que dan de recuerdo cuando se cumple X tiempo de la muerte de alguien, con foto de una señora y todo... no quise preguntar...
- Estatuillas de figuras religiosas.

De las que guindan:
- Rosarios / crucifijos
- Cadenas
- CD's
- Zapaticos
- Cintas varias
- Banderas
- Ambientadores con olores varios

De las que simplemente están puestecitas ahí:
- El impelable perrito que mueve la cabeza al son que le dicta el carro.
- CD's
- Papeles varios
- Esterillas o forros de asientos
- Herramientas (no sé por qué no estaban en el maletero)

Pero este viernes me monté en un taxi... que sería algo así como la versión mamarracha de Pimp my Ride... Sólo pude tomarle una foto por dentro, pero por ahí saquen la cuenta de cómo era también por fuera...


Por supuesto:

- el perol de vaina prendió

- le sonaba todo menos la bocina

- ninguno de las agujas de medición que ven en la foto funcionaba, excepto el reloj que está encima del busto miniatura del Sagrado Corazón de Jesús, que sí funcionaba, pero resulta que eso es un reloj despertador común y corriente, empotrado a los coñazos ahí.

- tenía calcomanías de carros como BMW, Camaros, etc... hasta en el techo (literalmente).

- El volante no es redondo, es tipo "H" (supongo que el carajo se cree Han Solo)

- El maletero no le cerraba.

- El carro olía a incienso

- Luego de tomada la foto, el conductor sacó de debajo del reproductor un control remoto bastante deteriorado. Se podía leer "DVD" en un lado del control. Pero yo no le ví DVD ni pantalla a ese carro por ninguna parte.

Toda una experiencia... En fin, me voy...

Taxi!!!!!!!!!!!!!!!!!!!